Por: Juan José Ramírez
A pesar de la insistencia por parte de las autridades estatales y federales para ser llevados a un convento debido a la creciente del río Bravo, los migrantes insisten en quedarse en el campamento.
Durante un recorrido realizado, los migrantes extrajeros insistieron en quedarse en el campamento, pese a que se ubica a unos metros del río Bravo y la creciente se los podrá llevar o al menos inundar su espacio.
Lo único que permitieron fue subir algunas casa de campaña en el bordo, mientras que otros si optaron por buscar un espacio entre sus amigos en la ciudad, por lo que dejaron el campamento de forma momentanea.
Enrique Maciel Cervantes, coordinador del Instituto Tamaulipeco para el Migrante, aseguró que se les había conseguido un convento, así como camiones para poderlos trasladar, sin embargo se negaron.
«Nosotros ya les explicamos que viene una creciente muy fuerte del río Bravo, les comentamos lo que podría pasar, les conseguimos un convento donde se quede de forma provicional; les conseguimos traslado, sin embargo, no quieren moverse», expresó.
Esa actitud fue tomada por los más de mil 400 migrantes pese a las agrupaciones medicas que se encuentran en el campamento se retiaron junto con todo el campamento que ellos hicieron.
El cause de río Bravo comenzó con mayor fuerza donde incluso en una parte del campamento comezó a carcomer el bordo que los separa, mientras que en otras casas de campaña la situación era de mayor peligro porque el río comenzaba a pasar por escasos 50 metros.
Hasta el cierre de esta información los migrantes no se habían movido, por lo que el peligro continúaba latente ya que se esperaba una creciente mayor de los 8 metros.
