La presencia de la activista laboral Susana Prieto en Matamoros vuelve a encender las alertas en el sector industrial y entre los trabajadores, por el historial de conflictos, pérdidas económicas y prácticas de presión que han marcado su actuación en distintas entidades del país. Su activismo hace peligrar a 7 mil fuentes de trabajo.
Susana Prieto es recordada por haber encabezado en 2019 el paro de más de 50 maquiladoras en Tamaulipas, un episodio que provocó la pérdida de miles de empleos y una severa afectación económica a cientos de familias, bajo el argumento de disputar el control de los contratos colectivos de trabajo. Aquella crisis industrial es considerada una de las más graves en la historia reciente del sector maquilador.
Su trayectoria no se limita a Tamaulipas. En estados como Chihuahua, Coahuila y Nuevo León, empresarios y autoridades han documentado conflictos similares, siempre en torno a la exigencia de quedarse con contratos colectivos mediante presiones, bloqueos y amenazas de paralización productiva. La industria en ese entonces estimó pérdidas por 5 mil millones de dólares
Prieto incluso fue detenida y procesada por autoridades estatales en el pasado acusada de cuatro delitos: motín, amenaza, coacción de particulares y delitos cometidos contra servidores públicos. Tras romper con Morena —partido del que fue expulsada— hoy actúa sin respaldo político, repitiendo el mismo esquema de confrontación que ya dejó consecuencias económicas y sociales.
*VISITAS DE PRIETO E INCENDIOS*
En 2024, su presencia se aceleró en Nuevo Laredo en donde presionó por meses a la maquiladora RHEEM, donde también buscaba controlar el contrato colectivo. Ahora, en Matamoros, reaparece en el entorno de la empresa Spellman, a la que públicamente presionó para cederle la representación sindical.
Lo que llama la atención es que en ambos casos, su presencia coincide con siniestros que ocurren en las maquiladoras a las que presiona.
En abril de 2024 en Nuevo Laredo, la maquiladora RHEEM sufrió un incendio en sus instalaciones.
A finales de 2025, Susana Prieto presionaba con todas sus métodos a la empresa SPELLMAN. Hace una semana, un dantesco incendio acabó con las instalaciones de la empresas con un saldo trágico de 3 bomberos fallecidos.
Aunque las causas del siniestro están bajo investigación, el contexto en que se produce ha generado preocupación entre trabajadores, empresarios y autoridades locales.
El patrón se repite: llegada de Susana Prieto, presión sindical extrema, amenazas de cierre o huelga, y consecuencias graves para la actividad productiva. Por ello, diversos sectores advierten que su activismo no busca mejorar condiciones laborales, sino controlar contratos colectivos como negocio político y económico.
Matamoros, Tamaulipas y el país no pueden permitirse otro episodio de destrucción de empleos y desestabilización industrial. La defensa legítima de los derechos laborales no puede convertirse en chantaje, ni en un instrumento para obtener poder sindical mediante el miedo y el conflicto.
